Es un reclamo frecuente entre los investigadores y académicos el escaso respaldo técnico que tienen muchas de las decisiones que toman los políticos. Por su parte, quienes se encuentran en posiciones de poder tomando decisiones políticas reclaman de los académicos e investigadores que sus propuestas técnicas son generalmente etéreas y que no incorporan las restricciones del mundo real. Basándose en esta afirmación, es interesante cuestionarse si es posible contraponer el respaldo técnico como la mejor evidencia disponible y el mundo real desde la implementación.

A lo largo del día tomamos una inmensa cantidad de decisiones, como hacer las compras, utilizar un medio de transporte y vestirnos de una determinada manera, estas decisiones afectan directamente a nuestra salud individual y que sólo una decisión equivocada podría afectarnos como, por ejemplo, no sacar paraguas en un día lluvioso, decisión individual con algunos componentes asociados, ¿revisaste la información del tiempo antes de tomar la decisión? independiente de la información del tiempo, considerando que es una información relativa, puede o no estar lluvioso, así que si llevaste o no paraguas puede depender de la implementación de tu decisión. Ahora toda esta analogía llevémosla a una decisión colectiva, que se vuelve aún más relativa y cuando hablamos de salud aún más compleja.

Dado lo anterior, se espera que la toma de decisiones en salud pública esté basada en la mejor evidencia posible disponible, pero a la vez existe incertidumbre que podría surgir en todas las etapas del proceso de decisión (1). Las investigaciones científicas pueden contribuir a la implementación de una política de salud (2), pero concretar la utilización la evidencia resulta complicado, justamente por las diferencias en la forma de pensar entre investigadores y políticos.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) desempeña un papel importante en la reducción de la brecha entre el conocimiento y la acción apoyando a los países a través de una mejor gestión y traducción del conocimiento. La OPS visualiza un mundo en el que los tomadores de decisiones, los gestores, los profesionales de la salud y otras partes interesadas utilizan la mejor evidencia científica disponible para la formulación de políticas y recomendaciones en salud pública y en la práctica clínica (3).

Dada la necesidad de contar con herramientas para la toma de decisiones en políticas de salud informada por la evidencia, nacen las Herramientas SUPPORT (STP), como parte del Proyecto SUPPORT, respaldado por el programa INCO del 6º Programa Marco de la Comisión Europea del 2009, con el apoyo de varias instituciones, tales como, Norad, la sede noruega del Grupo de Revisión Cochrane de Prácticas Efectivas y Organización de la Atención de la Salud (Cochrane Effective Practice and Organisation of Care, EPOC); Norwegian Knowledge Centre for the Health Services, AHPSR, Canadian Health Services Research Foundation (CHSRF), Evidence-Informed Policy Network (EVIPNet) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) (4). Este documento entrega herramientas abordando cuatro grandes áreas:

  1. Respaldo de la toma de decisiones en políticas informada por la evidencia.
  2. Identificación de necesidades de evidencia de la investigación.
  3. Búsqueda y evaluación de revisiones sistemáticas y otros tipos de evidencia.
  4. Paso de la evidencia de la investigación a las decisiones.

Las políticas de salud informadas por evidencia se pueden entender como un enfoque que pretende asegurar que el proceso de toma de decisiones esté bien informado por la mejor evidencia científica disponible, haciendo uso de ella de una manera sistemática y transparente (5).

Existen al menos 4 modelos para informar la toma de decisiones con evidencia: esfuerzos de tipo “pull”, donde los que utilizan evidencia solicitan conocimiento a los que la producen o sintetizan; esfuerzos de tipo “push”, donde los que generan la evidencia empujan el conocimiento a los tomadores de decisiones; esfuerzos de intercambio, donde ambos actores interactúan con esfuerzos pull y push; y esfuerzos integrados, que integra todos los modelos anteriores (6).

El año 2005 la OMS lanzó la iniciativa EVIPNet (Evidence Informed Policy Network), la cual tiene por objetivo promover el uso regular de evidencia científica de alta calidad en políticas de salud, siguiendo el modelo de una Plataformas de Transferencia del Conocimiento  (PTdC). EVIPNet incluye redes globales y regionales en las que participan los equipos de cada país. En la región de las Américas, EVIPNet funciona con distintos niveles de complejidad en diversos países de la región (7).

Cuando vamos a revisar las diferentes herramientas y modelos disponibles para la toma de decisiones informadas por evidencia es imposible separarla de la implementación, es así como la planificación de la implementación es parte de uno de los tres pasos para el proceso de toma de decisiones en políticas (4).

Será necesario entonces para los tomadores de decisión poder contar con un informe que incluya un resumen de la evidencia y al menos cuatro tipos de consideraciones de implementación:

  1. Consideraciones Económicas, tales como costo, precio, valor, costo-beneficio, costo-efectividad, etc.
  2. Consideraciones de Aplicabilidad, evaluando si los resultados obtenidos son aplicables a la realidad del país.
  3. Consideraciones de Equidad, en el caso de que la intervención favorecería o perjudicaría a un grupo particular de la población (geográfico, socioeconómico, racial, género, etc.).
  4. Consideraciones de Monitoreo y Evaluación, si existe algún aspecto que vale la pena mencionar en cuanto a su medición (7).

Finalmente se recomienda siempre  buscar evidencia tanto local como internacional que permita identificar consideraciones de implementación, particularmente en Chile es relevante incluir opiniones de expertos que incluyan a la zona norte, centro y sur del país, dado que la geografía de nuestro país nos entrega realidades extremadamente diferentes, donde no sólo se mezclan temas de clima, temperatura, densidad de la población, sino también temas culturales con una gran variedad de pueblos indígenas, cada una con una cultura particular, lo cual podría modificar la planificación de la implementación o incluso definir adaptaciones en zonas geográficas específicas como lo han hecho en el país las Redes Asistenciales integradas de salud definiendo macrozonas para facilitar los procesos de implementación y monitoreo (8).

Podría concluir que ni investigadores, ni políticos están errados, dado que no se puede separar el conocimiento teórico de la realidad; entonces si buscamos cuantas noticias existen en los motores de búsqueda sobre políticas públicas poco exitosas, son miles, puesto que muchas veces existen políticas públicas implementadas sin mirar previamente la evidencia disponible y por el contrario, políticas han sido implementadas sin mirar previamente la realidad local y se han basado únicamente en la evidencia.

 

Referencias

  1. Cediel-Becerra NM, Krause G. Herramientas para la toma de decisiones en salud pública basadas en la evidencia y priorización de enfermedades. Rev salud pública. octubre de 2013;15:694-706.
  2. Pollitt E. Acerca de las agendas de investigación enla política social. Socialismo y Participación. 2015;(99):43-50.
  3. Basagoiti I. Alfabetización en salud de la información a la acción [Internet]. València: Itaca; 2012 [citado 21 de diciembre de 2019]. Disponible en: http://www.salupedia.org/alfabetizacion/
  4. Lavis JN, Oxman AD, Lewin S, Fretheim A. SUPPORT Tools for evidence-informed health Policymaking (STP). Health Research Policy and Systems [Internet]. diciembre de 2009 [citado 21 de diciembre de 2019];7(S1). Disponible en: https://health-policy-systems.biomedcentral.com/articles/10.1186/1478-4505-7-S1-I1
  5. Barboza-Palomino M, Caycho T, Castilla-Cabello H. Políticas públicas en salud basadas en la evidencia. Discusión en el contexto peruano. Salud Publica Mex. 3 de enero de 2017;59(1):2.
  6. Carreras MR, Garc¡a JLS. Lean Manufacturing. La evidencia de una necesidad. Ediciones Díaz de Santos; 2011. 265 p.
  7. Ministerio de Salud. Manual Metodologico sobre Síntesis Rápidas de Evidencia para informar Políticas de Salud [Internet]. 2017. Disponible en: https://etesa-sbe.minsal.cl/
  8. Ministerio de Salud de Chile. Modelo integral de atención en salud. 2005.